En 2019, el Patriarcado de Alejandría, autoridad ortodoxa histórica sobre el continente africano, reconoció la autocefalia de la Iglesia Ortodoxa de Ucrania, validando su independencia del Patriarcado de Moscú. Esta decisión se alineó con el Patriarcado de Constantinopla, pero desafió la autoridad del Patriarcado de Moscú, al cuestionar su soberanía canónica sobre Ucrania. En respuesta, el Patriarcado de Moscú rompió con la práctica tradicional que reconoce a África como territorio exclusivo de Alejandría y creó el ""Exarcado de África"", una estructura paralela para operar en el continente.
La relación del Patriarcado de Alejandría con sus metrópolis y parroquias en África es mayoritariamente descentralizada, de modo que cada una de ellas gestiona sus propios recursos. Estos recursos proceden sobre todo de recaudaciones locales y donaciones inconstantes de iglesias hermanas como la Iglesia Griega o la Iglesia de Chipre, y se destinan principalmente a ayuda humanitaria básica y a proyectos misioneros como escuelas o pozos. En cambio, la relación del Exarcado de África con Moscú es directa y centralizada, recibiendo recursos económicos de esta. Estos recursos se destinan principalmente a construir y rehabilitar templos, impulsar iniciativas productivas y aumentar los salarios del clero en África que pasa a su jurisdicción.